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S.O.S. Artigas
¡Por que en el triunfo o en la derrota, siempre adelante marchará!
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Versos que
sobrevuelan la historia que comenzó a escribirse hacia 1918, y hoy
apenas a sus ochenta y cinco años de vida, siguen pautando el norte
de una Institución Social y Deportiva que late, vibra y crece en
un pequeño-gran rincón del Universo, la ciudad de Sauce: hablamos
del "Club Sportivo Artigas".
Es como dinosaurio superviviente de épocas anteriores a la edad
de piedra. En este mundo tan salvajemente materializado y consumista
donde continuamente el tener se antepone al "SER", el individualismo
a lo colectivo, hacia la integralidad de mente/cuerpo/espíritu,
parecen como extraídos de otra época los hombres de buena voluntad
que siguen luchando a través de las instituciones sociales y deportivas,
comisiones barriales, cooperativas, sindicatos, asociaciones sin
fines de lucro, por un mundo mejor, por una habita más sano, puro
y justo que legarle a las nuevas generaciones.
Así nació, creció y sigue en el surco el legendario Club Sportivo
Artigas, cumpliendo una función no solo deportiva sino como siempre
y cada vez más social. Recordemos que en épocas donde no existían
la TV y los medios de transporte eran muy reducidos, los Clubes
e instituciones sociales sobre todo en el interior cumplían la función
de nucleamiento, socialización, crecimiento e intercambio cultural
de los grupos humanos. Hoy en la vorágine en que vivimos, siguen
siendo los grupos humanos de base, de barrio, de pueblo, quienes
conforman el entramado social de contención de una Nación, interrelacionando
a los individuos que cada vez son más vapuleados por la soledad
del mundo masificado.
Así han pasado generaciones por el Club Sportivo Artigas, que en
su seno han conformado familias, cristalizado sueños, obtenido metas.
En las últimas décadas se ha operado el crecimiento real más importante
que pueda ambicionar una Institución: el de los recursos humanos.
No se han obtenido victorias deportivas grandilocuentes, más se
ha crecido socialmente, ediliciamente; se han ejecutado fuertes
campañas formativas para los niños y jóvenes, a través del fútbol
infantil, campañas educativas contra el consumo de drogas, servicio
de merenderos, y en general políticas institucionales tendientes
a quitar a los "locos bajitos", de los malos hábitos, aportándoles
en valores, referentes, compañerismo, solidaridad, noción de grupo
y de compartir a través del juego y la disciplina.
Hoy esta antigua institución debe hacer frente al pago de una condena
económica de dólares estadounidenses: Cuatro mil quinientos.
, emergente de sentencia judicial recaída en virtud de una demanda
laboral de una "socia colaboradora".
Como decíamos anteriormente y como todos sabemos, las Instituciones,
Asociaciones y Grupos Humanos en general sin fines de lucro, hacen,
existen, viven y crecen por la fuerza anímica y las convicciones
de los hombres y mujeres de buena voluntad que aportan su tiempo
desinteresadamente, su "trabajo voluntario" (concepto jurídico no
asimilable a la normativa del derecho laboral que protege las relaciones
de empleo y dependencia). Más los seres humanos a veces son cambiantes
y no todos tienen la misma solidez ética y humana a la hora de enfrentar
las tentaciones materiales.
El distanciamiento anímico de la socia demandante, cuyo desinteresado
aporte a la Institución durante años fue de real valía, se produjo
hacia el año 1996. De allí en más la Institución resolvió irregularidades
constatadas en el ámbito interno sin acudir a la Justicia Penal
por razones de vecindad y con el ánimo de evitar condenas morales
en una pequeña comunidad que suelen resultar traumáticas para el
ámbito familiar.
Hacia fines de 1997, por sorpresa de todos, se presenta una demanda
laboral contra el CLUB SPORTIVO ARTIGAS, y de allí en más
se litiga hasta el presente sobre dos ejes temáticos: "relación
de dependencia" y derecho a cobro de salarios y demás rubros laborales
a cargo de la demandante y "trabajo voluntario" como defensa de
nuestra institución; trabajo voluntario que es ni más ni menos que
el que todos han realizado en la Institución en forma libre, desinteresada
y por identificación con sus fines y objetivos.
Se intentó dar a la Institución la mejor defensa en la materia,
contando con el privilegiado y honroso patrocinio de la Dra. María
Josefina Plá; la familia Plá es referente ineludible en materia
laboral en el Uruguay; en sus libros hemos estudiado innumerables
generaciones de estudiantes. Más el proceso judicial es llevado
adelante por hombres, con sus fallas y errores.
No es la intención realizar cuestionamientos infundados sobre defensas
o fallos judiciales, pero sí en un país libre los ciudadanos libres
tenemso el derecho a discrepar con respeto de diversos actos, administrativos,
políticos y aún judiciales, por que son actos humanos.
La Justicia ese bien tan anhelado, más cuando mucho se tarda, no
siempre alcanza el fin perseguido. Una cosa es el bien supremo perseguido
y otra es el sistema a través del cual debemos de transitar, pues
e allí juegan los componentes humanos, los tiempos, las interpretaciones
discrecionales que no son siempre justas -y muchas veces carecen
de adecuada fundamentación e interpretación jurídica-, la técnica
y la ética participantes.
Por todo esto y en medio de la mayor crisis histórica que vive nuestro
Uruguay y la región, es que debemos hacer trabajar nuestra creatividad
e imaginación para procura dar cumplimiento a esta nueva obligación
económica y de esta forma entonces intentamos contactarnos con todos
los sauceños, cercanos y lejanos que de una u otra forma puedan
contribuir a seguir Marchando, a seguir Haciendo Camino al Andar.
Por que como parafraseábamos al inicio, se trata de Marchar, en
el triunfo o en las derrotas, "siempre marchar".
Por que la historia obliga, y una historia tan fuerte como la de
esta institución obliga a los presente a no defraudar, a defender
el acervo económico, cultural e institucional, aunque se trate de
embates injustos e inmorales, pues en definitiva los hombres pasan
y las Instituciones quedan, y en definitiva las conductas humanas
son juzgadas no por fríos textos legales o férreas defensas, sino
por inderogables valores Humanos y Éticos.
Por ello entonces, amigos dispersos dentro y fuera de fronteras,
es que acudimos a la Gran Familia Artiguense, para que como siempre,
seamos capaces de transformar la adversidad, de revertir las más
duras batallas.
Hasta siempre.
Formas de ayudar
al Club Sportivo Artigas
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